Carta a los Reyes Magos,

Carta a los Reyes Magos,

Queridos Reyes Magos,

Este año no escribimos para pedir juguetes ni premios.
Escribimos para pedir algo mucho más simple —y mucho más importante—: conciencia.

Conciencia para quienes convivimos con perros.
Conciencia para quienes celebran haciendo ruido sin pensar a quién afecta.
Conciencia para entender que, para muchos perros, los sonidos fuertes no son una fiesta, sino miedo de verdad.

Porque no hablamos de exageraciones.
La ciencia lleva años mostrando que muchísimos perros sienten miedo intenso ante petardos, fuegos artificiales o tormentas. No es una reacción rara ni puntual. Es una de las causas de estrés más frecuentes en su vida.

Cuando suenan los petardos, no pueden decir “tengo miedo”, pero su cuerpo lo dice todo.

Por eso, Reyes Magos, este año pedimos que la sociedad empiece a mirar con otros ojos.
Que entendamos que el ruido no es inocente para todos.
Que el disfrute de unos no debería construirse sobre el miedo silencioso de otros.

Pedimos más empatía.
Más responsabilidad.
Más alternativas que permitan celebrar sin hacer daño.

Y también queremos pediros que se entienda algo importante: ayudar a un perro con miedo no es malcriarlo.

La evidencia científica y experiencia nos muestra que:

  • Acompañar al perro cuando busca contacto no empeora el miedo. Al contrario, puede ayudarle a regularse.
  • Ofrecer comida o juego cuando hay ruidos puede cambiar poco a poco cómo los percibe, siempre que aún sea capaz de aceptarlos.
  • Preparar un refugio tranquilo y seguro reduce la sensación de amenaza y le ofrece un lugar donde sentirse a salvo.
  • Poner música o ruido de fondo —música continua, ruido blanco o sonidos repetitivos— puede ayudar a amortiguar los ruidos del exterior, especialmente si el sonido es constante y predecible.

Y también es importante decirlo con honestidad: muchas soluciones “naturales” o rápidas, muy populares, no suelen ser suficientes cuando el miedo es intenso. No significa que no hagan nada, pero a menudo se quedan cortas cuando el problema es serio.

Por eso pedimos más información y menos juicios.
Más comprensión.
Más conciencia colectiva.

Con esperanza,
y con muchos perros esperando que el ruido deje de dar miedo.

Referencias:

Martvel G, Riemer S. Automated analysis of emotional expressions in dogs based on geometric morphometrics. Sci Rep. 2025;15(1):32331.

Riemer S. Therapy and Prevention of Noise Fears in Dogs-A Review of the Current Evidence for Practitioners. Animals (Basel). 2023 ;13(23):3664.

Nota de la autora: Parte de esta reflexión se apoya en la experiencia directa de la convivencia mi perra, con pánico a los sonidos fuertes y explosivos. Esta vivencia personal ha servido como punto de partida para profundizar en la evidencia científica sobre el miedo al ruido en perros.

Ante de irte…

En Bozzydog creemos que entender lo que sienten es el primer paso para ayudarles de verdad.